Enviar por email

tu nombre: email destino: mensaje:
Nombre de Usuario: Email: Contraseña: Confirmar Contraseña:
Entra con
Confirmando registro ...

Edita tu perfil:

Usuario:
País: Población: Provincia:
Género: Cumpleaños:
Email: Web:
Como te describes:
Contraseña: Nueva contraseña: Repite contraseña:

lunes, 18 de junio de 2018

Cuba y la medicina después de triunfar la revolución

Por Janet Rios

En los años transcurridos durante el período revolucionario, Cuba ha conferido decidida prioridad a la elevación de la salud del pueblo y dedicado considerables esfuerzos y recursos a la creación y consolidación de una salud pública que ha logrado alcanzar planos avanzados a nivel mundial. finalmente se llevaron a cabo aquellas metas que en sus inicios estuvieron atrasada y el sistema de servicios de salud cubano se ha modificado, al adaptarse a cambios epidemiológicos que se han dado en la población del país y al establecimiento de nuevas metas.El estado de salud de la población es uno de los elementos que mejor sintetiza el nivel de vida de los grupos humanos.

Por la interdependencia entre los factores espirituales y materiales, entendidos estos últimos como las condiciones reales en que vive un pueblo, dentro de los que se encuentran el consumo de alimentos, la vivienda, el empleo, la educación y la salud entre otros. Notables han sido las transformaciones ocurridas en los últimos años en el estado de salud de la población cubana. La esperanza de vida se incrementó desde 1960 en más de 15 años, pasando de 61,79 años a 74,22 como promedio para ambos sexos.

La mortalidad infantil que se había reducido en el 50 % en los años 70, volvió a disminuir en igual proporción en la década del 80 y ha continuado su descenso progresivamente, para reportarse una tasa que se sitúa entre las más bajas a nivel mundial. La reducción de la mortalidad por enfermedades infecciosas y parasitarias que aún son un importante problema para el Tercer Mundo, constituye uno de los cambios más significativos en la salud de los cubanos. Enfermedades prevenibles por vacunas como la poliomielitis, difteria y tétanos del recién nacido han sido erradicadas y otras como tétanos del adulto, sarampión, rubéola y parotiditis está prevista su desaparición.

Al tener ya la población de Cuba un nivel de salud como el que ha logrado, según los indicadores con que cuenta actualmente y donde la cobertura asistencial es del 100 % a lo largo y ancho del país, es necesario trabajar para elevar la calidad de los servicios sanitarios que se le brindan a los ciudadanos, de ahí que el Gobierno Revolucionario, a través del Ministerio de Salud Pública como órgano rector en esta rama, se encuentre enfrascado en este propósito, a la vez que se toman todas las medidas necesarias para poder mantener los logros alcanzados a pesar del recrudecimiento de la crisis económica que afecta al país.

El hacer una breve descripción del estado de salud de la población cubana a partir del triunfo de la Revolución del 1ro. de enero de 1959 es el objetivo del presente trabajo, donde de forma sintética se exponen algunos indicadores que traducen los cambios más relevantes, que se han producido en el perfil epidemiológico a lo largo de estas ya casi cuatro décadas.

La población de Cuba que en la década del 50 tenía menos de 6 millones de habitantes, ascendió en el transcurso de las 4 últimas décadas a más de 11 millones de personas (Tabla 1), distribuidas con cierta homogeneidad a lo largo y ancho del país, pues aunque existen áreas con diferentes densidades de población, no se aprecia gran desproporción de territorios poblados y despoblados y progresivamente se han ido equiparando las áreas urbanas y rurales. A causa del amplio desarrollo de programas de atención a los campesinos.

En cuanto a la estructura de la población, se han producido grandes cambios, que obedecen a un importante descenso en la natalidad, como se puede observar en la tabla 2, donde se aprecia que en el año 1997 la tasa de natalidad X 1 000 habitantes se había reducido la mitad en relación con el año 1970 (12,7 y 13,8 respectivamente), aunque han existido discretas variaciones de un año a otro, que pueden estar relacionadas con los diferentes estadios de la situación económica (período entre 1980-1989) que ha vivido Cuba después de 1959, pero en sentido general la tendencia ha sido a la disminución.

Otro aspecto importante que ha impactado en los cambios operados en la estructura poblacional es el aumento en el número de personas que rebasan los 65 años de edad, que en 1953 sólo representaban el 4,3 % del total de la población, y ya en 1998 alcanzaban el 9,4 %, lo que demuestra que se está produciendo un proceso de envejecimiento en la población cubana al aumentar la esperanza de vida al nacer para ambos sexos y en todas las provincias del país.