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domingo, 1 de julio de 2018

La economía argentina cae y aumenta la deuda externa

Por Jessica Meer

No pasaba hace 14 meses y la causa fue la misma que en el 2009. Sucede que la fuerte sequía hizo que una vez más cayera la economía argentina, pues se afectó la cosecha de soja y otros granos que son la base de la economía y fuente del ingreso de divisas, lo que propició que el producto interno bruto se reduzca.

Es la primera vez que sucede en los últimos 14 meses. La economía argentina cayó y crece la deuda externa. El producto interno bruto (PIB) interanual se redujo a un 0,9% en abril y se derrumbó 2,7% con respecto a marzo. Pero esto no es lo único, las estadísticas continúan, pues en el mismo periodo, el país sudamericano sumó otros 19.000 millones de dólares a su pasivo externo, hasta los 253.000 millones de dólares.

Sin dudas todas estas cifras no son nada halagüeñas, de ahí que el gobierno de Mauricio Macri admitió que se avecinan meses un poco más recesivos. Situación que se da en momentos en que debe ajustar las clavijas para recortar el año que viene gastos por 7.100 millones de dólares, la suma a la que se comprometió ante el Fondo Monetario Internacional para recibir un rescate de 50.000 millones.

Para entender todo esto hay que remontarse a 2009, año en que la sequía muy dura que hubo fue la que propició la caída del PIB, sequía que afectó la cosecha de soja y otros granos que son la base de la economía argentina y fuente del ingreso de divisas.

En esta ocasión la culpa también la tuvo la sequía, pues redujo en 37% la cosecha prevista para este año. Sin embargo el problema es de fondo, y el Gobierno lo sabe. El jefe de ministros, Marcos Peña reconoció que los índices por venir serán aún peores. De igual forma afirmó que es probable, ya lo han dicho nuestros propios responsables de la economía, que producto de los shocks externos que hemos tenido y la crisis cambiaria, eso tenga un efecto de algunos meses más recesivos. No obstante, agregó, creemos que de todas formas este año va a terminar en crecimiento.

Evidentemente estas cifras cambian todo pronóstico previsto para el 2018, las cuales ya no son del 3% de subida del PIB, como se especulaba en enero. Es por ello que se prevé que el PIB se desacelere a un crecimiento cercano al 1% en 2018, antes de retomar tasas superiores en 2019.

La información la dio a conocer el Banco Central a través de un comunicado, donde atribuyó la bajada a la reciente aceleración inflacionaria, producto de la devaluación del peso que perdió la mitad de su valor desde enero, y la extraordinaria sequía que padeció el sector agroexportador.